El Fénix Penitenciario Zuera escribió un nuevo capítulo en su historia, donde la victoria no se mide en puntos, sino en la capacidad de crecer y superarse cada día.
El último encuentro, disputado este domingo 9 de marzo contra Unizar, dejó claro que el equipo no se rinde ante la adversidad. Aunque el marcador final de 14-31 no favoreció a los nuestros, la lección que el rugby nos enseña sigue intacta: siempre hay algo más allá de la derrota.
Cada jornada es una nueva oportunidad para aprender, para crecer, para demostrar que el deporte es un vehículo de cambio, y en este caso, el rugby se ha convertido en una herramienta de esperanza.
En este camino, los resultados tangibles, como el marcador, son solo una parte del proceso. El verdadero triunfo es la transformación personal y colectiva que se genera dentro de los muros del centro penitenciario.
Agradecemos, una vez más, a la Federación Aragonesa de Rugby, a los equipos de la liga, a Zaragoza Deporte, al Ayuntamiento de Zaragoza, a la Fundación Recoletas Salud y a la Fundación “la Caixa” por su apoyo constante, que permite que este proyecto siga creciendo y demostrando que el deporte se convierte en un medio de integración y superación.
Agradecemos al equipo Unizar por su generosa donación de material de rugby. Su apoyo refuerza nuestro camino hacia la reinserción, demostrando que, juntos, podemos superar barreras.
¡Gracias por ser parte de este proceso de transformación!